EL CAMINANTE DE NAZARET
GENERO Y ESTILOS
Uno de los aspectos más distintivos de El Caminante de Nazaret es su amplia diversidad estilística. Ella ayuda a definir los personajes y a dar forma a la acción dramática. Un ejemplo de esto es la audaz habanera cantada por Pedro (Aunque todos te negaren) en la primera escena del segundo acto. Otra es la arietta dolorosa Hijo Mío cantada por María, madre de Jesús, al contemplar a su hijo crucificado.
Esta diversidad concede a la obra resonancia y atractivo para diversas audiencias y hace que su narración de la Pasión cobre vida, no solo en la imaginación, sino también en la experiencia de quienes la escuchan.
Paralelamente, esta diversidad ilumina la prolongada gestación de El Caminante de Nazaret en su compositor, Rafael Danilo Grullón.
Su núcleo germinal es la cantata sagrada Camino de Sangre y de Victoria compuesta en los años 70 del siglo XX. Dicha obra ya incluía múltiples géneros musicales, entre estos ritmos populares latinoamericanos. Su uso surge del liderazgo y compromiso del compositor con un movimiento reformador de los años 60 que buscaba involucrar ritmos populares y folklóricos en el culto protestante. La mangulina Hosanna que abre el primer acto, la criolla Amaos los unos a los otros que inicia el segundo, y el merengue pambiche ¡Era el maestro! que concluye la escena de Emaús en el cuarto acto son ejemplos.
Como parte importante del vocabulario musical del compositor y de la audiencia de Camino de Sangre y de Victoria, el uso de la himnodia congregacional como estilo musical proporcionó a la obra elementos cruciales de accesibilidad y credibilidad. Pero es de notar que sólo un ejemplo de este estilo fue integrado en El Caminante, el emotivo coral ¿Por qué me has desamparado? en el tercer acto. La presencia disminuida de este estilo es un reflejo de su transición del género de cantata sagrada al operático.
Ejercieron gran influencia en el autor las epopeyas cinematográficas bíblicas de los años cincuenta Los Diez Mandamientos y Ben Hur, estilo que fue también usado profusamente en las cantatas sagradas del compositor estadounidense Eugene W. Peterson que gozaron de gran popularidad en Latinoamérica en los años 60 y 70. Esa influencia puede percibirse en la introducción orquestal de la escena de El Juicio en tercer acto y la mayoría de las partes cantadas por el gobernador romano.
La canción de arte del período romántico también cohabita con estilos populares en El Caminante. El aria-cabaletta ¿Dónde está Jesús? - Presto yo voy cantada por María Magdalena en el cuarto acto constituye un ejemplo sobresaliente de este estilo.
Motivado por el deseo de crear una obra maestra que recree la última semana de la vida terrenal de Jesús de Nazaret, el compositor dio a luz El Caminante de Nazaret a finales de los años 90. En este titánico esfuerzo la obra anterior Camino de Sangre y de Victoria, fue ampliada y estructuralmente repensada, añadiendo acción dramática y una exuberante orquestación, pero también añadiendo nuevos elementos, como:
- Una obertura basada en la melodía de La Balada del Triste Caminante, coral inicial de Camino de Sangre y de Victoria y el tema alegre y vivaz de la cabaletta "Presto yo voy" cantada por María Magdalena justo después de encontrarse por primera vez con Jesús resucitado;
- El recuento del conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas, incluyendo un rol realzado para María Magdalena, quien se convierte en el fulcro de dicho conflicto (primer acto);
- La escena del jardín de Getsemaní;
- La escena de la negación de Pedro en el patio de la casa de Caifás;
- La reelaboración de la escena de Tomás en el cuarto acto, incluyendo la nueva aria No lo puedo creer cantada por el discípulo incrédulo.
Todas estas adiciones se caracterizan por una paleta armónica más rica y atrevida. En El Caminante de Nazaret Grullón expande la tesitura de los personajes principales, y muestra una maestría nueva y segura, particularmente en el género de balada épica. Las baladas Jerusalén, Ya no sabes quién soy Jerusalén, No puedo creer son multi-dimensionales y reflejan una riqueza emocional que no está presente en las baladas antiguas y unidimensionales. Tal es el caso del solo de Pilato Caiga sobre vosotros en el tercer acto.
Más importante aún, entran en juego estilos derivados de la ópera italiana del siglo XIX. Un claro ejemplo es el recitativo acompañado que relata el enfrentamiento entre Jesús y las autoridades religiosas en el primer acto. Otro ejemplo es la magistral escena en el Jardín de Getsemaní, que combina pasajes en recitativo arioso y coral en un todo único e integrado.
Una de las últimas piezas incorporadas fue el fínale "El Señor Resucitó" y una nueva versión del aria de Jesús Cuán penoso es saber en que reprocha amorosamente a Tomás por su incredulidad.
En el año 2022, el círculo más cercano al maestro Grullón encargó al laureado músico venezolano Pedrito López la delicada misión de revisar la orquestación original respetando el estilo del autor, y dejando intactas la estructura de la obra y sus partes vocales. Tras un año de meticuloso trabajo, el maestro López ha devuelto una orquestación de El Caminante con realzada belleza estética y funcionalidad, además de su impecable edición y diagramación, que sin duda facilitará su difusión entre los cultores de la música sacra en nuestro idioma.
Finalmente, nos referimos al género de la obra. La intención clara y expresa del autor fue escribir una ópera. El cuidado y atención provistos a los pasajes incidentales y de transición, así como su énfasis en la acción dramática y las múltiples interacciones entre personajes, son señales claras.
Tras más de dos décadas de haberse concluido y presentado en versión de conciertos, ésta fue interpretada con movimiento escénico y vestuario de época en Morelia, Estado de Michoacán, México en semana santa del 2022, pasando la prueba del género con gran éxito durante seis noches consecutivas en el Teatro Mariano Matamoros.
Por otro lado, su texto religioso, la gran participación coral y los momentos de reflexión teológica, particularmente en el tercer acto (¿Por qué me has desamparado?, Bajo ardiente sol, Consumado Es, Esa cruz no era para él) acercan el trabajo al terreno del oratorio y la Pasión.
En última instancia El Caminante de Nazaret es una ópera sacra sui generis; el compendio de muchas influencias que busca llevar al oyente a una experiencia que vaya más allá del simple disfrute estético: a una conexión personal, profunda y contextual con su narrativa.
Parafraseando a Juan el Evangelista, podría decirse que en El Caminante de Nazaret, el autor ha tratado de que la PALABRA se convierta en música y que habite nuevamente entre nosotros.
Por: Jorge Lockward
